Hay lugares que cambian completamente cuando se observan desde arriba. Arica es uno de ellos. Desde el aire, el norte chileno revela una composición de contrastes extremos: el océano Pacífico bordeando uno de los desiertos más áridos del planeta, quebradas que se dibujan como cicatrices sobre la tierra y rutas que parecen perderse en la inmensidad del paisaje.
Esta galería aérea busca mostrar esa relación entre territorio, luz y escala. Las fotografías recorren distintos sectores de Arica y sus alrededores, capturando la forma en que la ciudad se adapta al desierto.
La perspectiva aérea transforma elementos cotidianos en composiciones abstractas: curvas, líneas, sombras y contrastes naturales que convierten el paisaje nortino en algo visualmente hipnótico.